Cuando las válvulas del corazón están dañadas, el corazón no puede bombear la sangre con normalidad. Estos son los dos problemas principales que pueden producirse en la válvula aórtica:
La apertura de la válvula se estrecha y no puede abrirse completamente debido a motivos como la formación de calcificaciones (depósitos minerales), colesterol alto (grasa cerosa), la edad, o la genética (defecto de nacimiento).
La válvula no se cierra completamente y permite que el flujo sanguíneo retroceda hacia atrás y se filtre a través de la válvula.
La estenosis aórtica es un estrechamiento de la apertura en la válvula aórtica que no permite el paso del flujo normal de sangre. Puede ser causada por un defecto de nacimiento, fiebres reumáticas, radiación por terapias, o puede venir asociada a la edad.
A veces es causado por el crecimiento de depósitos minerales en las valvas o velos de la válvula. Con el tiempo, las valvas pueden volverse rígidas y dejar de abrir y cerrarse por completo.
Cuando las valvas no se abren completamente, el corazón debe hacer un esfuerzo extra para bombear el flujo de sangre desde la válvula aórtica a todo el cuerpo. Debido a este sobre esfuerzo, las paredes del ventrículo se vuelven más gruesas con el tiempo.
Insuficiencia Aórtica
Algunas veces las valvas de la válvula se dañan y fallan al cerrarse completamente. Cuando esto sucede, parte de la sangre puede circular en la dirección opuesta, retrocediendo en lugar de ser bombeada hacia delante con normalidad.
Este suceso, colapsa el funcionamiento habitual, dilatando y agrandando el corazón, lo cual implica una reducción del funcionamiento óptimo de la función cardíaca.
Este problema puede venir causado por una infección, fiebres reumáticas, enfermedades de las arterias coronarias o puede estar relacionado con la edad.
Hay algunos síntomas que resultan de problemas de funcionamiento de las válvulas (ya sea estenosis o regurgitación), pero no implica que sólo sean por este motivo:
Te recomendamos que consultes sobre tu tratamiento y los consejos específicos directamente con el profesional que lleva tu historial clínico.
Si la problemática es leve, los síntomas pueden estar ausentes o ser muy poco notorios y se pueden controlar con medicación.
Sin embargo, si la problemática es severa, y en acuerdo con el personal especializado, se recomendará un reemplazo valvular.
Referencias: